Tres bombones para el Día del Libro

Tres libros, tres mundos. Tres propuestas dispares que leí en etapas muy diferentes de mi vida y que, por una u otra razón, me han marcado como lectora:
Un mundo feliz (1932), de Aldous Huxley (1894-1963). Su autor, científico de profesión, plasma en esta pequeña joya un mundo futurista no muy alejado del que nos ofrecen películas como Blade Runner. Un mundo de aséptica perfección (reproducción asistida, alta tecnología, evasión a través de drogas de laboratorio...) en el que afloran todas las contradicciones, grandezas y miserias del ser humano.
Los girasoles ciegos (2004) de Alberto Méndez (1941-2004). Cuatro relatos ambientados en la Guerra Civil española. Sin vencedores ni vencidos, sólo personajes pisoteados que, como indica el título, buscan en vano un sol hacia el que girarse. De lectura ágil, atrapa de principio a fin gracias al transparente lirismo de su prosa. José Luis Cuerda está adaptando al cine uno de los relatos, con exteriores rodados en Montederramo y Ourense. Hasta el 7º Arte se rinde a los encantos de mi bella Auria...
A esmorga de Eduardo Blanco Amor (1897-1979). Un paseo por Ourense que esconde una tragedia anunciada, narrada con técnicas realmente vanguardistas para su época. Un libro precioso, cuya lectura atrapa como una carrera hacia el abismo. Personalmente creo que si en vez de desarrollarse en una pequeña ciudad del interior de Galicia, lo hiciese en París, Berlín, Roma o Nueva York, ya habría alcanzado la condición de clásico universal.
Ojalá los disfrutéis tanto como yo en su momento. ¡Feliz Día del Libro!


