Gal(iña)Escolas

Calquera mente mínimamente racional sabe que a incorporación da muller ao traballo é un mito se non vai acompañada de medidas de protección á infancia, á familia (sexa cal sexa o modelo desta) e á conciliación. Por fin tiñamos unha rede de escolas infantís da que podiamos presumir e... agora resulta que o máis salientable é que estaba "ideoloxizada" e hai que cambiarlle o nome. Claro, resulta que antes os nenos galegos de 0 a 3 anos entraban ás galescolas recitando de memoria párrafos enteiros de Sempre en Galiza e agora entrarán entonando el "Cara al sol con la camisa nueva que tú bordaste en rojo (huy, perdón, en ¿azul?) ayer...
Sexamos serios. É isto todo o que sabe facer o goberno de Feijóo? Polémicas artificiais sobre o galego, ridículos cambios de nome... cortiñas de fume baratas propias dun goberno desnortado para non afondar nos temas realmente preocupantes: paro, especulación urbanística, desfeitas ecolóxicas das que as hidroeléctricas saen impunes, silencioso afogamento dos centros de educación sexoafectiva Quérote, creación de macroconsellerías ingobernables... Realmente vergoñento. Eu non sei se temos o que merecemos, pero si sei que eu esta Galiza non a quero.
Déixovos un atinado artigo sobre o tema que da título a este post, aparecido hoxe nun coñecido xornal galego e asinado por Xosé L. Barreiro. Por certo: está en castelán, porque este blog é multilingüe e non sufre esquizofrenia ningunha por selo.
LAS GALLINAS AZULES Y LOS DELFINES COLORADOS
Despolitizar la escuela es una actividad tan estéril y neurótica como politizarla. Porque lo que tienen que ser las escuelas es normales y atractivas, o un lugar donde nadie descubra Mediterráneos. Y decir que la denominación galescolas es más politizada que la de galiña azul es un engañabobos, que quiere ocultar la evidencia de que, si alguna vez hubo política en una escuela -política rancia, pero política al fin y al cabo- fue el día que se creó esa cursilada inerte de la galiña azul .
Decir que la enseñanza se politiza cuando se escolariza en gallego y se cuenta la leyenda del Medulio, y que en cambio se despolitiza cuando se escolariza en castellano y se cuenta la gesta de Covadonga, es un engaño. Porque lo que de verdad politiza cualquier escuela es el hecho de decir -o insinuar- que antes estaban los malos y ahora llegaron los buenos, o que los que hacen inmersión lingüística están utilizando a los niños para asentar su idea, y que los que le dan al péndulo para el otro lado no utilizan a nadie ni tienen ninguna idea que asentar. Las escuelas las politizan por igual la ideologización y la desideologización. Y yo, que no estoy seguro de que los creadores de las galescolas tuviesen detrás un plan ideologizador, no tengo en cambio ninguna duda de que la mano que mece la cuna de las galiñas azuis tiene un programa desideologizador -porque el gallego empieza a ser ideología- que no se lo salta un galgo. Reconozco que nunca me convencieron las escuelas creadas al margen del sistema educativo, y que en modo alguno me identifico con logos que utilizan la banderita para generar en los niños cultura de patria. Pero, por más que lo pienso, no me veo llevando a mis nietos a la galiña azul . Y por eso estoy seguro de que a las galiñas azuis les va a suceder lo mismo que a la calle Ortega y Gasset, a la que siempre se le añadía entre paréntesis «antes Lista», recordando a su antiguo titular. Y ya me veo de viejo, con un nieto cogido a cada mano, diciéndole a María: «Vou levar aos nenos á galiña azul (antes galescola)». Como si viviese en un país llamado Codorniz .
¡Vaya parvada! ¡Cuánto tiempo y dinero gastados en randear de aquí para allá nuestra pequeña e inestable historia! ¡Qué obcecación en el cumplimiento de promesas irreflexivas y de políticas tan poco testadas! Pero no descarto, vive Dios, que también yo pueda estar equivocado y obcecado, empujando la randoira a mi medida.
Y por eso espero ser relevado en mi protesta contra las galiñas azuis por los delfines rojos. ¿Y qué son los delfines rojos? Son el Consello da Cultura Galega, la Real Academia y otras instituciones similares, a las que denomino así -delfines colorados- para despolitizarlas
Tomado de La Voz de Galicia, sección opinión, 20/8/2009
Manuel Suárez revive en el salón de plenos ourensano

Manuel Suárez Castro, Manoliño (Ourense, 1889-1937) fue cantero, dirigente de UGT, se carteó con Pablo Iglesias y fue también el último alcalde republicano de su ciudad. Quienes le conocieron le definen como un político dialogante, pacifista y dispuesto a ayudar a sus convecinos independientemente de la ideología que profesasen. Estalló la guerra civil y pasó siete meses escondido en su casa. Pero el brazo armado de la Nueva España le encontró, le acusó y al verano siguiente le mató.
73 años después, el bipartito municipal le rinde un merecido homenaje que, en palabras de su hija Lola Suárez Bretaña “llega tarde pero bueno... llega” (en la foto, sosteniendo otra de su padre). Razón no le falta, pues la moción para abrirle expediente de honores data de 2004. Empecé a escuchar hablar de Manuel Suárez hace diez años, cuando sólo los historiadores sabían de él. Y me conmovió enormemente su última carta, que ahora sale a la luz con motivo de su homenaje. Su asesinato ya no puede repararse, pero sí sacarse del olvido.
Nada le retrata mejor que ese texto escrito poco antes de que le colocasen contra el paredón y que reproduzco íntegro:
“Queridísima Celedonia y queridos hijos:
A este padre y este esposo, que durante toda su vida no ha prodigado más que el bien a todo el mundo, dentro de unas horas lo van a matar en nombre de la ley de la fuerza, pues es la que hoy sigue en los pueblos que dominaron para el terror unos hombres que habían jurado respetar la Constitución de esta España digna de mejor suerte. Hoy la están destrozando y para mayor escarnio lo hacen invocando a un Dios que, según su doctrina, decía que los hombres éramos hermanos. Tengo la seguridad completa de que si volviera a la tierra sería otra vez el que expulsase del templo a estos mercaderes de su religión que en este momento intentan para mayor escarnio que me confiese, cosa que he rechazado con las manifestaciones que se merecen por la farsa que vienen representando, ultrajando su religión, por el asentimiento que presentan a la matanza que se viene realizando a pesar de que ellos manifiestan que para matar, sólo Dios.
Por lo tanto, si aún quisieran cometer el nuevo escarnio de decir que lo hice, conste que es una falsedad más, como todas las que vienen propagando en los periódicos mercenarios de que disponen.
Dile a mis hijos siempre y en todo momento que su padre perdió la vida de una manera violenta, no por ser ladrón ni asesino, ni un mal ciudadano, y que por el contrario, perdió la vida por ser una persona decente, amante de todos sus ciudadanos, sin fijarse nunca en el ideal que tenían ni en su condición social, muriendo convencido de que ésta es la razón suprema por la que me hacen desaparecer. Porque en la España que quieren crear no tienen cabida las personas de buenos sentimientos, amantes de la familia y que jamás, ni de hecho ni por el pensamiento, pretendió hacer desaparecer a ningún ser humano. Pues a pesar de esto y según la sentencia que me han leído hace un momento, eran tales invenciones, como si yo fuera un asesino, para justificar este hecho que van a realizar, como lo han hecho ya con tantos otros hermanos.
Y nada más, tengo la seguridad de que muy en breve los culpables pagarán también con su vida tan horrorosa tragedia, porque no tienen razones y porque además no pueden triunfar los que para conseguirlo se están ahogando en sangre.
Esta sangre derramada dará sus frutos y con esta comunicación plena, muero tranquilo, porque mi única preocupación sois vosotros y la situación en que de momento quedáis, situación que será reparada en el momento próximo en que sean vencidos los que me hacen desaparecer.
¡¡Adiós para siempre amantísima esposa y queridísimos hijos, con muchos besos y abrazos de tu esposo y padre!!
Cuartel de Ourense, 27 de julio de 1937”
Y el pop perdió a su rey...

Un chico negro de pelo ensortijado y cazadora naranja va al cine con su novia a ver una de zombies. Cuando salen de la sala, los zombies de la peli se tornan de verdad en una atmósfera gris y humeante... para cuando el chico negro de ojos grandes se marca media docena de pasos de baile rodeado de ellos, yo ya no puedo dejar de mirar la tele y eso que las imágenes aterrorizan mis seis años escasos. Durante algún tiempo, mi hermano se echó unas cuantas risas a mi costa, metiéndome miedo con Thriller, un larguísimo videoclip dirigido por John Landis destinado a ser un icono de la cultura pop.
Hoy desayuné con la noticia de la muerte de Michael Jackson (Gary, 1958-Los Ángeles, 2009) tras haber pulverizado todos los récords de ventas, haber registrado el moonwalker, haberse casado con la hija del Rey del Rock y haberse destrozado la piel y la reputación con bisturís quirúrgicos y mediáticos. Pero más allá de los escándalos que fueron minando su vida en los últimos tiempos, quiero reivindicarle aquí como extraordinario vocalista y aún mejor bailarín. El retaco cabezón que mejor movía las caderas de los Jackson Five creció hasta dejarnos joyas como el coro gospel de Man in the mirror, el baladón You are not alone, el lúbrico baile final de The way you make me feel o los electrizantes arreglos de Billie Jean, una canción que me hace mover los pies dondequiera que la escuche y que fue el primer tema de un artista negro emitido por la MTV. Hoy vino a mi mente el bocata de aquella merienda que pasé viendo el vídeo de los zombies hace veinticinco años: mi cultura musical no sería la que es sin ese tipo excéntrico de pies elásticos a años luz del pop basura que pulula por las radiofórmulas. Sus canciones son ya su pasaporte a la inmortalidad.
In memoriam
Feira do Libro: un cumpleaños volcado en los lectores

Finaliza estos días en Áuria una edición más de la Feira do Libro, que como cada año, le abre las puertas al verano sacando la letra impresa a la calle. Pero esta es una edición especial: cumple su 25 aniversario. Y para celebrarlo, nada mejor que reglara un homenaje a los lectores con la inauguración del Recanto do Lector, un monolito conmemorativo en los Jardines Obispo Cesáreo, donde tantas veces han estado instaladas las casetas.
La maquinaria del libro necesita autores, editores, ilustradores, distribuidores... pero la engrasan los lectores. Por eso desde La Cascada de Babel queremos sumarnos a la iniciativa y aplaudirla, a modo de felicitación a la Feira por sus bodas de plata.
Salud, lecturas... y que sean 25 más!
"Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría"
Proverbio árabe
Homenaje a Benedetti

Se nos ha ido Mario Benedetti. Uruguayo de nacimiento, pero con el corazón dividido entre Uruguay y España. Comprometido, tierno y hondo, sabía hacer metáfora de lo cotidiano. Sus poemas me encandilaron desde la primera vez que leí Los formales y el frío, que años después envié dedicado a un babelero muy especial para mí (aunque es probable que el aludido no lo recuerde ya). Aprovecho la ocasión para decirle desde aquí que si los poemas pudieran ser escritos con abrazos, en vez de con palabras, hubiera querido ser la autora del magnífico Informe sobre caricias que Benedetti escribió tal vez como homenaje a su profesión de oficinista...
El Desván del Parnaso quiere homenajear a Benedetti de la única forma posible: a través de su propia voz. Dudaba entre dos de sus poemas, así que no voy a privaros de ninguno y aquí os los dejo. Currículum es como la vida misma; Decir que no, es un llamamiento a la coherencia, un puñetazo lírico a la conciencia y también un pequeño catálogo de las debilidades del ser.
In memoriam
Currículum
El cuento es muy sencillo,
usted nace,
contempla atribulado
el rojo azul del cielo,
el pájaro que emigra,
el torpe escarabajo
que su zapato aplastará
valiente.
Usted sufre,
reclama por comida
y por costumbre,
por obligación,
llora limpio de culpas,
extenuado,
hasta que el sueño lo descalifica.
Usted ama,
se transfigura y ama
por una eternidad tan provisoria
que hasta el orgullo se le vuelve tierno
y el corazón profético,
se convierte en escombros.
Usted aprende
y usa lo aprendido,
para volverse lentamente sabio,
para saber que al fin el mundo es ésto,
en su mejor momento una nostalgia,
en su peor momento un desamparo,
y siempre, siempre
un lío,
entonces,
usted muere
Decir que No Ya lo sabemos ver que el dinero forma un cerco ya lo sabemos no obstante oírte y ver que un día y nunca más
es difícil
decir que no
decir no quiero
alrededor de tu esperanza
sentir que otros
los peores
entran a saco por tu sueño
es difícil
decir que no
decir no quiero
cómo desalienta
verte bajar tu esperanza
saberte lejos de ti mismo
primero despacito
decir que sí
decir sí quiero
comunicarlo luego al mundo
con un orgullo enajenado
pobre diablo
ya para siempre pordiosero
poquito a poco
abres la mano
puedes cerrarla.
El poder de la escritura en el Día del Libro

Hoy es el Día del Libro y quiero compartirlo con todos vosotros desde la cascada de un modo un tanto especial.
Hace algún tiempo, una colega alaricana me pasó un corto mexicano que en menos de seis minutos refleja muy bien el poder transformador de las palabras. El argumento de la historia, junto con la música (tomada de la película El cartero... y Pablo Neruda, inspirada en la novela Ardiente paciencia, de Antonio Skármeta) me produjo una impresión especial. Tal vez, porque para mí la palabra escrita siempre ha tenido un valor terapéutico. Tal vez, por que sé bien que las palabras pueden transformar la amargura en placer. Y de todo eso va precisamente Historia de un Letrero (The History of a Sign).
Que lo disfrutéis! Feliz Día del Libro y felices lecturas!
LEER ES VIVIR DOS VECES
Ley de Amnesia Histórica

“Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella, tampoco me salvo a mí”, dejó dicho José Ortega y Gasset (1883-1955) en una de sus frases más citadas y tal vez menos comprendidas. Quiero hacer una reflexión sobre el poder constructivo de la memoria y su uso histórico a través de la fusión de dos dispares experiencias personales recientes. Hace unos días, pedí a mis amigos que describiesen un recuerdo que hubiésemos compartido mediante comentario en una conocida red social española. Atentos y disciplinados, tod@s dejaron su huella bajo la petición. Al día siguiente, pude sonreír, emocionarme, evocar detalles que ya no recordaba y que trajeron a mí el recuerdo intacto, como finísimos sedales que rescatan momentos grabados a fuego en lo más profundo de la mente. Resultó gratificante y sorprendente revivirlos a través de la percepción de otr@. Esa misma tarde acabé en Urgencias por un dolor dorsal y cuando abro el prospecto del analgésico prescrito, leo que puede provocar amnesia anterógrada. La combinación de ambas vivencias me hizo reflexionar sobre la fragilidad de lo que somos: un cúmulo de recuerdos anudados por terminaciones neuronales que comienzan a romperse en el instante mismo de la muerte.
Si esto es aplicable a las personas, puede ser aplicable también a los colectivos que éstas forman. De ahí la importancia de la memoria en la construcción del relato histórico que es, también, una visita al pasado a través de la percepción de otr@. Placas, estatuas del Caudillo, títulos honoríficos recogidos en actas municipales, historias de abuel@s... todo eso forma parte de nosotros mismos, y por eso no debe negarse ni borrarse. Este irreflexivo deseo de eliminar símbolos franquistas es hurtar un derecho a los que vienen detrás; cortarles el sedal del que las nuevas generaciones deben tirar para conectarse con su sociedad y su tiempo. Adaptando la frase de Ortega y Gasset, he confirmado en propia piel que yo soy yo y mi memoria, y si no la salvo a ella, tampoco me salvo a mí.
Medio siglo de juerga. En el aniversario de A Esmorga

Por estas fechas se publicó hace 50 años en el exilio un libro capital para las letras gallegas contemporáneas: A Esmorga. Los babeleros asiduos y reincidentes conocen bien mi debilidad por esta obra, pequeña en extensión pero grande por muchas razones. La asfixiante crónica de autodestrucción que encierra una noche de juerga nos lleva a las profundidades del ser humano a través de un recorrido por Ourense narrado con técnicas realmente vanguardistas para su época. No en vano, el hijo de Aurora Amor fue toda su vida un outsider. Comprometido con Galicia e incómodo por su compromiso y su opción vital, Eduardo Blanco Amor (Ourense, 1897-Vigo, 1979) tuvo en vida pocos apoyos y aún menos amigos, lo cual no mermó en absoluto su generosidad. Sólo un talante generoso puede explicar por qué donó su biblioteca personal a la Diputación Provincial, la misma institución que le abrió un expediente por "rojo" en los primeros años de la dictadura.
Toda su obra brilla a gran altura, tanto en gallego como en castellano. Internacionalmente conocida es su contribución a los Seis Poemas Galegos de Lorca, pero Blanco Amor es mucho más. De A Esmorga, se han hecho adaptaciones teatrales (bastante buena la versión estrenada en el Principal hace ya varios años, con Sergio Pazos como Cibrán ) e incluso cinematográficas, bajo dirección de Gonzalo Suárez y con la colaboración del propio Blanco Amor en la confección del guión. Para quienes no la hayan leído, este cumpleaños es una buena ocasión; para los que sí, pueden gozar de la relectura. Los clásicos no aburren nunca. Porque A Esmorga, con su lúcida y visionaria incorreción política, es desde luego un clásico contemporáneo.
Aplicando i+D a la Historia de Ourense...

Me llegan noticias de que el Concello está patrocinando una Historia Visual de Ourense que pretende darle un toque innovador a lo que se ha venido publicando hasta ahora sobre la ciudad bajo este formato. Pinta bien y parece ambicioso, esperemos que llegue a buen puerto. A la espera de concretar más datos sobre el proyecto, aprovecharé para dar unos apuntes sobre su responsable y hacer un breve recorrido sobre la producción historiográfica al respecto. Quien está llevando la idea es José Somoza Medina (Ourense, 1969), Doctor en Geografía e historia por la USC y Profesor Titular en la Universidad de León. No es un desconocido en las investigaciones sobre Áuria, pues ya ha publicado obras como Ourense, la ciudad en el tiempo y en el espacio (Universidad de León, 2002); As Lagoas, un estudio de xeografía urbana (Diputación de Ourense, 1996) o Ourense. Sociedade e Territorio, en colaboración con el actual Director Xeral de Turismo en funciónes, Rubén C. Lois (Diputación de Ourense, 1998).
El libro más reciente sobre la ciudad de As Burgas es Historia de Ourense de Marcos Valcárcel (Xerais, 2008), sintético, ameno y que, por cierto, algún día regalaré a cierto babelero forastero cuando le toque despedirse definitivamente de esta ciudad sin mar. En 2001, la archivera, bibliotecaria y académica Olga Gallego publicaba otra Historia de Ourense patrocinada también por el Concello y el Grupo Marcelo Macías. Un grupo de profesores del Campus ourensano, encabezado por Julio Prada y Jesús de Juana entre otros, publicaba hace ya más de diez años una Historia de Ourense (Vía Láctea, 1996) que yo usé bastante en mis primeros tránsitos por los caminos de la Historia. No quiero cerrar este veloz resumen sin citar una monografía, parcial pero muy interesante, de Mª Victoria Carballo-Calero: Ourense. La transformación de una ciudad (1880-1936) también con el Concello como apoyo y que recomiendo a los interesados en analizar los magníficos ejemplos de arquitectura urbana de influencia noucentista barcelonesa que tenemos en Áuria.
De nuevo, el Concello muestra su interés en divulgar la historia de la que fue en tiempos la Atenas de Galicia, y que conserva sin duda cierto poso intelectual y cultural muy importante Además, innovando. Algo que, cuando hablamos de Historia, siempre es de agradecer.
De mudanza en Monte Pío...

Allariz respira aire de enterro dende o 1-M... O que prometía ser unha continuación do cambio iniciado no verán de 2005, afogou case contra pronóstico. Pregúntanme os babeleiros máis novos e desilusionados qué é o que fallou. Velaquí o meu análise, persoal e polo tanto, discutible.
O pobo galego falou clariño malia o apretado duns resultados recentemente modificados co escano que o PSdG puido arrabañar grazas ao voto exterior. Eu non creo que os galegos sexamos un pobo con tendencias conservadoras, nin tampouco creo que haxa que interpretar os resultados á luz dun predominio excesivo das capas máis avellentadas da poboación en termos de peso demográfico. Tal vez por (de)formación profesional, avogo polas explicacións multicausais.
En primeiro lugar, a esquerda non soubo transmitir unha imaxe de unidade na acción de goberno, debido én parte ó feble liderado de Touriño, e en parte á excesiva blindaxe de Quintana, atrincherado na Vicepresidencia. Co paso da lexislatura, a esquerda (sinaladamente o BNG) foi perdendo a capacidade de mobilizar ó seu electorado, convencido de que o mero feito do cambio se retroalimentaría a partires da nada e se perpetuaría por si mesmo. Igual que sucede co amor, os cambios políticos poden prender a partires dunha faísca puntual, pero precisan de ilusión e confianza como alimento. Os electores necesitamos saber que seguimos a ser imprescindibles. Iso é algo que si fixo o PP, o cal pode explicar en parte o inquebrantable compromiso do seu electorado a pesares dos contínuos escándalos de corrupción que o rodean e dos dubidosos favores que lle fan "dinosaurios" coma Baltar. ¿Alguén se preocupou de lembrar que o tan traído e levado Audi A 8 presidencial é un dos tres que mercou o entón Vicepresidente Feijóo, un dos cales segue a utilizar a día de hoxe o senador Fraga en Madrid?. A todas luces, a esquerda estivo falta de reflexos.
Quizais esa mesma falta de reflexos foi a que levou aos compoñentes do bipartito a subestimar ao inimigo. Alberto Núñez Feijóo (Os Peares, Ourense, 1961) é un home novo con fama de bo xestor que, sen facer ruido, conseguiu soltar o lastre da incómoda herdanza que lle deixou o patrón en 2005. Sen negar que esta campaña electoral foi das máis suxas e rastreiras que se lembran na Galicia autonómica, a habilidade das dereitas en darlle á volta aos problemas e atacar con eles ao bipartito vén xa de lonxe... e ata o de agora, a esquerda sempre se acovarda, como paralizada por un sentimento de culpa que lle impide vender os seus logros con convicción. Quedan por diante 4 anos para facer autocrítica e dar os pasos necesarios para non repetir erros. Non quero rematar este post sen louvar a integridade do ex-presidente Touriño, que entregou á guillotina a súa cabeza en pago por arriscar e perder. Un xesto infrecuente na nosa democracia que lle honra, aínda que seguramente deberán pasar anos antes de que a Historia lle faga xustiza como xestor político. Os socialistas galegos están abrindo xa as portas da renovación. A última pregunta debería ser: despois de Quintana, qué?


