Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2009.
Año nuevo, secciones nuevas. De estreno

Se apaga el Faro de Alejandría... y con 2009 recién nacido, levantamos el telón del Desván del Parnaso, un lugar que evoca la mitología griega y donde tendrán cabida inspiraciones varias, al modo de un desván de letras. Nunca he sido especialmente aficionada a la poesía, fundamentalmente porque después de los clásicos, muy pocos poetas han conseguido parir versos mejores. De todos modos, intentaré compartir con todos los babeleros/-as una selección de mis dispares gustos literarios, en prosa o en verso.
El primer post de este nuevo cajón desastre, va a ser alta literatura... Para estrenarnos como es debido, aquí os dejo un poema amoroso de uno de los grandes del Siglo de Oro Español, Lope de Vega (Madrid, 1562-1635). Contínuos juegos de antítesis que captan bien las contradictorias sensaciones del amor. Cualquier sensibilidad afinada disfrutará de él, pero sólo quien haya estado enamorado lo comprenderá en toda su dimensión... Que lo disfrutéis.
Desmayarse, atreverse, estar furioso
Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;
no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;
huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor suave,
olvidar el provecho, amar el daño;
creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.
Del ayer y el anteayer. Arqueología de la Guerra Civil Española

Bea Comendador (amiga, arqueóloga y sin embargo colega) ha tenido el detalle de enviarme la referencia que ha dado origen a este post. El próximo 13 de enero se presentará en la Universidad Complutense de Madrid el monográfico de su revista que bajo el título Arqueología de la Guerra Civil Española, coordina Alfredo González Ruibal, miembro del proyecto arqueológico de Neixón (Boiro).
Poco a poco, la tan traída y llevada Memoria Histórica ha ido colocando a cada cual en su sitio y ha propiciado la interrelación entre los distintos ámbitos de la Historia. A cualquier lector de fuera de los círculos académicos le sorprendería descubrir que los primeros en leventar barreras entre los distintos períodos históricos suelen ser los propios historiadores. Y en este caso, el registro arqueológico era la asignatura pendiente y puede aportar valiosas perspectivas al estudio de nuestra contemporaneidad más reciente. Nunca el ayer y el anteayer habían estado tan cerca. No sé por qué, viene a mi memoria una de las primeras frases que me dijo la Dra. Comendador recién aterrizada en el Campus ourensano, mientras esperábamos para entrar a Consejo de Departamento: "Ah, tú eres becaria de Contemporánea, no? Tal vez la otra etapa de la Historia que más me gusta, porque se parece a la Prehistoria: los extremos se tocan..."
Y tanto! Gracias, Bea ;-)
Cualquier tiempo pasado fue... igual

Hace unos días, llegó a mis manos de forma casual un recorte de prensa del año 1934 en el que se informaba de la toma de posesión de la primera mujer ourensana que alcanzaba el grado de Inspectora de Educación. En la crónica, el periodista no mencionaba sus méritos profesionales y/o intelectuales, pero destacaba que era, eso sí, "muy guapa".
Acostumbrada como estoy a la retórica de la prensa en esta época, esbocé una sonrisa... y pensé en el reciente revuelo ocasionado por el esmóquin de Purificación García escogido por la ministra Chacón para vestir su intervención en la Pascua Militar. Me parece pueril, estúpido y vergonzoso que se invierta tiempo en estos debates absurdos mientras la ratonera de Gaza sigue ardiendo —más de mil muertos; los cajones de la ONU llenos de resoluciones también muertas— mientras Bush se despide del Despacho Oval diciendo que las torturas de Abu Ghraib no fueron para tanto; mientras Obama sigue sin decir ni pío en las cuestiones realmente decisivas... y tantos otros temas realmente trascendentes que los medios silencian deliberadamente. ¿Alguien concibe que se abriese un debate similar sobre, pongamos por caso, las corbatas de Zapatero, las camisas de Rajoy o las gafas de Durán i Lleida?
Un político es, secundariamente, un varón. Pero una ministra es, ante todo, una mujer y como tal se la juzga. Al final, va a resultar que no hemos cambiado tanto Ante cosas como esta, una se cuestiona si realmente vivimos en un país avanzado del siglo XXI o en una sonrojante crónica del Bienio Negro...
Una guía para la Biblioteca de la Diputación de Ourense

La primorosa Biblioteca de la Diputación de Ourense es, en realidad, una biblioteca de bibliotecas. Los libros y documentos que en su día descansaron en las estanterías de los domicilios de Eduardo Blanco Amor, Xosé R. Fernández Oxea-Ben Cho Sey, Benito Fernández Alonso, Matilde Lloria o José Pérez Ávila forman parte de una biblioteca envidiable, no solo por su calidad, sino por el bello local que la alojó durante muchos años, en el bajo de la propia Diputación. Hace pocos años ha sido trasladada al Edificio Simeón, donde cuenta con más amplias intalaciones. Y por fin dispone ya de la herramienta que más necesitaba: una guía de descripción de los fondos obra de su responsable, Enrique Bande, en colaboración con Carmen Pérez (ambos en la foto, rodeados de personalidades provinciales). Abarca una temática variadísima: arte, cultura, literatura, teatro, poesía, historia, novela, etnografía, antropología, arqueología y heráldica. Dispone también de álbumes fotográficos, archivos epistolares, publicaciones periódicas, objetos personales, documentación personal, colecciones filatélicas, recortes de prensa y correspondencia privada con personajes gallegos, españoles y extranjeros.
Tuve el placer de investigar allí durante varios meses para mi tesis, cuando todavía se encontraba en su primer emplazamiento. Era una auténtica gozada trabajar rodeada de estanterías de madera y enroscadísimas escaleras de caracol —que parecían sacadas de una peli de Harry Potter— para acceder a las estanterías de media altura. Inolvidable el "Hola moza, mocita, mozuela!" con el que el incansable padre Bande, servidor de Dios y de la Historia, me recibía cada mañana... y tantas otras anécdotas con las que darían para una nueva sección del blog... qué tiempos!


